La incontinencia urinaria en el hombre: cuándo consultar con un especialista

La incontinencia urinaria, según la International Continence Society (ICS), se considera como cualquier pérdida involuntaria de orina que supone un problema social o higiénico. Hay muchas causas que pueden llevar a ella, pero lo importante a tener en cuenta es que un diagnóstico precoz facilitará que la patología no evolucione, porque tanto en el caso de la mujer, como en el del hombre, la incontinencia tiene tratamiento.

 Así lo defiende el doctor José Medina Polo, urólogo de ROC Clinic (Madrid) y responsable de la Unidad de Urología Funcional y Femenina en una entrevista con Infosalus, quien reconoce que en el caso de los varones, en quienes centramos este artículo, la incontinencia más frecuentemente se relaciona con algún tipo de cirugía previa realizada sobre el suelo pélvico, como una prostatectomía radical (se extirpa totalmente la vejiga), o una intervención en el colon, por ejemplo.

 «Puede aparecer también con la edad y es más frecuente a partir de los 55-60 años», apostilla el también miembro de la sección de infecciones urinarias de la Asociación Europea de Urología (EAU, por sus siglas en inglés).

El tipo más frecuente de incontinencia urinaria en los hombres es la de urgencia, aquella en la que se tiene el deseo de orinar y el varón no puede aguantar y tiene que ir corriendo al servicio, según precisa. «Una patología que se estima que ocurre en un 10% varones por encima de 60-65 años», apostilla.

En cuanto a si se puede prevenir la incontinencia urinaria en el varón, el doctor Medina Polo responde afirmativamente y por ejemplo dice que, si nos ponemos en el caso del varón que se opera de la próstata y tiene una vida sana, sin sobrepeso, que hace deporte e incluso hace un programa de rehabilitación de la incontinencia antes y después de la cirugía tendrá un menor riesgo de tener incontinencia después de la cirugía, aunque al 100% no se puede evitar.

«El tipo de incontinencia que aparece con la edad o con el crecimiento prostático, la incontinencia de urgencia, en pacientes delgados, que se cuidan y hacen deporte, y que al menor síntoma acuden al urólogo para no dejarlo avanzar se ha visto que tiene un menor grado de incontinencia, una menor gravedad», prosigue.

Como posibles factores de riesgo de la incontinencia urinaria en varones, la ‘Guía clínica sobre la incontinencia urinaria’ de la EAU apunta a la edad avanzada, los síntomas en las vías urinarias inferiores, las infecciones, el deterioro funcional y cognitivo, los trastornos neurológicos y las prostatectomías.

TIPOS DE INCONTINENCIA

   Entre otros tipos de incontinencia menciona a la de esfuerzo, caracterizada por escapes de orina al toser, al reírse, o al caminar, por ejemplo; así como la vejiga hiperactiva, aquella en la se tienen ganas de orinar y se debe ir rápido al servicio.

Eso sí, precisa que en el caso de la vejiga hiperactiva el 40% de los casos son continentes, es decir, que no se les escapa la orina, mientras que en el 60% de pacientes con este tipo de incontinencia sí se registran pequeñas pérdidas. «Cuando es veijga hiperactiva continente no se escapa la orina, pero cuando se trata de una vejiga hiperactiva incontinente es incontinencia de urgencia, el deseo de orinar que no se puede demorar», sostiene.

 En este sentido, la ‘Guía clínica sobre la incontinencia urinaria’ de la EAU recuerda que son varias las afecciones crónicas comunes, tales como la depresión, el estreñimiento, los trastornos neurológicos y la disfunción eréctil los que se asocian de manera significativa a la vejiga hiperactiva.

Otro tipo sería, según concluye, la incontinencia por rebosamiento, que suele ser por crecimiento de la próstata: «Lo que ocurre es que esta obstruye la uretra (conducto de la orina) y la vejiga se distiende tanto que la orina constantemente sale porque se ha distendido la vejiga hasta su máxima capacidad».

CUÁNDO CONSULTAR

   Así con todo, este especialista de ROC Clinic mantiene que todo varón debe consultar siempre que tenga incontinencia: «Hay que valorar el tipo de incontinencia que tenga, que no se relacione con ninguna enfermedad grave, y cuanto antes lo diagnostiquemos mejores serán los tratamientos».

 También resalta que hay pacientes con incontinencia por insuficiencia renal relacionada con el crecimiento de la próstata, o por otro lado hay problemas cardiológicos que también se puede relacionar con incontinencia, ciertas medicaciones para la tensión o para el corazón, y en algunos casos algunos tumores de vejiga. «El resumen es que todo varón con incontinencia debe consultar con el especialista», subraya.

EL DIAGNÓSTICO

   Por otro lado, el doctor Medina señala que el diagnóstico suele realizarse primero analizando qué tipo de incontinencia tiene el varón, si esta es de nueva aparición, si está relacionada con una infección, y después se verifica el grado de incontinencia o sus causas.

 «Después, lo más importante es estudiar aquellas posibles causas de base que se puedan descartar, a través de un análisis de orina, una ecografía, o bien de un análisis de sangre y de próstata y así comprobar que no se trate de algo relacionado con el crecimiento prostático», remarca.

Eso sí, este urólogo destaca que el diagnóstico más preciso para valorar el tipo de incontinencia es un estudio urodinámico, indicado en algunos pacientes; esto es una prueba por la que se puede verificar qué tipo de incontinencia es, así como estudiar otras enfermedades urinarias asociadas, entre otros aspectos, relata el experto.

POSIBILIDADES DE TRATAMIENTO

   Sobre el tratamiento, este experto mantiene que primero se debe realizar una rehabilitación de suelo pélvico, siempre con un fisioterapeuta experto en suelo pélvico. «Cuando hay incontinencia de esfuerzo relacionada con una cirugía, como una prostatectomía radical, en ocasiones se requiere de un tratamiento quirúrgico para corregir el defecto de función del esfínter urinario, que puede consistir desde poner una malla hasta un esfínter urinario artificial», agrega.

Mientras, indica que en los pacientes con incontinencia de urgencia, que no pueden demorar el hecho de ir al servicio, se plantea una rehabilitación. En este caso aclara también que se disponen de fármacos orales que mejoran los síntomas. «En ocasiones hay que plantear tratar igualmente la próstata, si es que está facilitando la obstrucción en la uretra o bien favorece la incontinencia», añade.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s