Los riñones filtran la sangre, eliminan desechos y regulan la presión arterial, pero rara vez avisan cuando fallan. La enfermedad renal crónica afecta aproximadamente al 12% de la población adulta en México y figura entre las diez primeras causas de muerte en el país. Lo más preocupante es que la mayoría de quienes la padecen no lo saben hasta que la función renal ya está comprometida de forma irreversible.
La buena noticia es que gran parte del riesgo depende de hábitos que están en nuestras manos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que una vida activa, un peso saludable y no fumar reducen directamente la probabilidad de desarrollar enfermedad renal.
¿Qué hábitos ayudan a cuidar a tus riñones?
Estos son cinco hábitos que pueden proteger tus riñones:
- Controla tu presión arterial y tu azúcar en sangre
La hipertensión y la diabetes son las dos principales causas de enfermedad renal en el mundo. Alrededor de 1 de cada 3 adultos con diabetes desarrolla enfermedad renal crónica, y lo mismo ocurre con 1 de cada 5 adultos con presión arterial alta. Mantener ambos valores bajo control no solo protege el corazón, también evita que los vasos sanguíneos de los riñones se deterioren con el tiempo.
- Come con menos sal y más alimentos frescos
El exceso de sodio eleva la presión arterial y hace trabajar de más a los riñones. La recomendación oficial es no superar los 2,300 miligramos de sodio al día, equivalentes a una cucharadita de sal. Limitar los ultraprocesados y priorizar frutas, verduras y granos enteros reduce la carga sobre los riñones y ayuda a mantener un peso saludable.
- Mantente activo y cuida tu peso
No hace falta un entrenamiento intenso. La actividad física regular —caminar, nadar, andar en bicicleta— ayuda a controlar la presión arterial y el azúcar en sangre, dos factores que dañan los riñones cuando se salen de rango. El sedentarismo y el sobrepeso también incrementan el riesgo de diabetes, la principal amenaza para la función renal.
- No te automediques con antiinflamatorios
Los analgésicos comunes pueden dañar los riñones si se toman con frecuencia, en dosis altas o durante periodos prolongados sin supervisión médica. La Fundación Nacional del Riñón de Estados Unidos advierte que el uso regular de estos medicamentos está asociado con daño renal, especialmente en personas con factores de riesgo.
- Si fumas, deja de hacerlo
Fumar reduce el flujo sanguíneo hacia los riñones y acelera la pérdida de función renal. Además, aumenta el riesgo de cáncer de riñón en aproximadamente un 50%.
Dejar el tabaco es una de las medidas más efectivas para proteger no solo los riñones, sino también el corazón y los vasos sanguíneos.