¿Cómo prevenir las enfermedades de transmisión sexual, según el IMSS?

Hablar de enfermedades de transmisión sexual (ETS) sigue siendo un tema incómodo para muchas personas. Pero la incomodidad no desaparece el riesgo. 

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es claro: las ETS como VIH/Sida, herpes, virus de papiloma humano (VPH) y sífilis son una realidad que afecta a personas de todas las edades, especialmente a los jóvenes entre 15 y 25 años. La buena noticia es que se pueden prevenir.

El IMSS ha identificado tres pilares fundamentales para mantener a raya estas infecciones: usar correctamente el condón, tener una sola pareja sexual y evitar conductas sexuales de riesgo.

Las formas efectivas de prevenir enfermedades de transmisión sexual

Detrás de cada una de estas recomendaciones hay evidencia médica y datos contundentes. Aquí te explicamos por qué funcionan y cómo ponerlas en práctica:

  • Condón bien usado: hasta 98% de protección

El condón es el único método anticonceptivo que además de prevenir embarazos, protege contra infecciones de transmisión sexual. Según el IMSS, usarlo correctamente evita hasta en un 98% enfermedades como VIH/Sida, herpes zóster, condilomas y VPH (causante de cáncer cérvico uterino). Pero ojo: la palabra clave es «correctamente».

¿Qué significa usarlo bien? 

El IMSS da instrucciones precisas: verifica que el sobre esté sellado y revisa la fecha de caducidad (un condón vencido puede tener el lubricante seco). Ábrelo con la yema de los dedos, nada de dientes ni tijeras. Toma y aprieta la punta del condón entre los dedos para colocarlo en el pene erecto, y desenróllalo con suavidad hasta la base. Después de usarlo, retíralo sujetando la parte abierta para que no se salga el semen, envuélvelo en papel higiénico y tíralo a la basura (nunca al retrete).

  • Una sola pareja sexual: la fórmula de menor riesgo

El segundo pilar de la prevención según el IMSS es tener una sola pareja sexual. No es un juicio moral, es matemática de riesgos. Cada vez que aumentas el número de parejas sexuales, aumentas la probabilidad de entrar en contacto con alguien que tenga una infección, muchas veces sin saberlo (porque las ETS pueden ser asintomáticas).

El IMSS señala que las personas adultas sexualmente activas están constantemente expuestas, y que los jóvenes de 15 a 25 años presentan la mayor incidencia de conductas de riesgo. Tener una relación mutuamente monógama con una pareja que ha sido evaluada y está libre de infecciones es, después de la abstinencia, la forma más segura de tener una vida sexual activa sin riesgos.

  • Evitar prácticas sexuales de riesgo

El tercer consejo del IMSS es quizás el más amplio: no realizar prácticas sexuales de riesgo. ¿Qué significa esto en la práctica? Básicamente, toda relación sexual sin protección es una práctica de riesgo. Pero también lo son ciertas conductas como tener relaciones bajo el efecto de alcohol o drogas (que nublan el juicio y llevan a decisiones riesgosas), no conocer el estado de salud de tu pareja, o tener múltiples parejas sin protección constante.

Las conductas sexuales de riesgo son la principal puerta de entrada para las ETS. El IMSS recomienda limitar el número de parejas sexuales, usar siempre métodos de barrera (condón masculino o femenino) y, en caso de haber tenido una práctica de riesgo, acudir a revisión sin esperar a tener síntomas.

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