Resultados prometedores en un nuevo tratamiento de la enfermedad renal aguda

Los científicos han conseguido resultados prometedores en las primeras etapas de un ensayo clínico diseñado para medir la viabilidad de un nuevo tipo de tratamiento para las personas con enfermedad renal aguda.

El estudio, publicado en la revista ‘STEM CELLS Translational Medicine’, muestra cómo las células estromales mesenquimales (MSC) administradas mediante un nuevo sistema de administración de fármacos ex vivo -SBI-101- pueden mantenerlas viables durante más tiempo y reprogramar la respuesta inmunitaria periférica hacia la reparación del órgano.

La enfermedad renal aguda se produce cuando un riñón es repentinamente incapaz de cumplir su función de filtrar la sangre y permite que se acumulen niveles peligrosos de residuos. Los casos más graves requieren diálisis o un trasplante de riñón. Por desgracia, la lesión renal aguda dependiente de la diálisis tiene una tasa de mortalidad de entre el 50% y el 70%.

La inflamación es uno de los factores clave. En las enfermedades críticas, los mediadores de la inflamación se desregulan, provocando una “tormenta de citoquinas” que conduce a un círculo vicioso de inmunidad que daña aún más el riñón y otros órganos. Los tratamientos actuales no logran abordar ampliamente estos procesos inflamatorios subyacentes.

“Reequilibrar la respuesta inflamatoria con una inmunoterapia celular puede ofrecer un enfoque multifacético para romper el ciclo y restaurar la función del órgano después de una lesión grave”, explica el autor correspondiente del estudio, el doctor Biju Parekkadan, cofundador científico de Sentien Biotechnologies, Inc, de Estados Unidos, y que realizó su primer estudio en humanos trabajando con varios centros de de su país para probar su producto SBI-101 en un ensayo clínico de fase 1b.

Las MSC segregan varios tipos de moléculas que modulan la respuesta de las células inmunitarias a la inflamación y, por tanto, tienen un gran potencial para su uso en medicina regenerativa. Sin embargo, las administradas por la vía intravenosa convencional suelen ser filtradas en los pulmones e indetectables en el organismo poco después de su administración. “Dada esta rápida eliminación, es posible que no puedan alcanzar la dosis necesaria para incidir de forma duradera en una respuesta inmunitaria sistémica”, señala Parekkadan.

Este conocimiento farmacológico ha conducido a la búsqueda de un método más eficaz de administración de las MSC. La innovación de la terapia SBI-101 es la combinación de las MSC “disponibles” y un dispositivo de filtración de sangre aprobado por la FDA para mejorar y controlar la exposición a las MSC.

Este diseño permite reprogramar la sangre del paciente fuera del cuerpo, en un dispositivo que alberga las MSC, manteniendo así su viabilidad durante la duración del tratamiento.

“En efecto, SBI-101 se comporta como un tejido de MSC que funciona fuera del cuerpo para detectar la inflamación en el torrente sanguíneo del paciente y responder con una mezcla natural de factores de crecimiento, citocinas y quimiocinas para normalizar la señalización y la función inmunitaria”, añade Parekkadan.

El ensayo de fase 1 se diseñó para comprobar la seguridad, la tolerabilidad y la farmacología del SBI-101 en adultos con insuficiencia renal potencialmente mortal que ya recibían diálisis.

Se reclutaron 16 pacientes para el estudio. Doce fueron tratados con SBI-101, junto con su régimen estándar de terapia de sustitución renal continua (SRC), mientras que cuatro recibieron un SBI-101 simulado junto con la SRC. El periodo de tratamiento duró al menos 12 horas, y hasta 24. (La SRC es una forma más lenta de diálisis que somete al corazón a menos tensión. El tratamiento suele durar 24 horas, frente a las cuatro horas de las rutinas de diálisis convencionales).

A continuación, se realizaron evaluaciones a intervalos durante un periodo de 28 días después del tratamiento. Demostraron que las MSC eran viables durante la dosis de 24 horas mediante la medición de los niveles de factor secretado, verificando una duración de la terapia más larga de lo que han demostrado las vías intravenosas. Además, SBI-101 promovió una respuesta inmunoterapéutica que se asoció con una reducción de la lesión renal mediante la medición de biomarcadores sustitutos. No se observaron efectos adversos graves relacionados con SBI-101.

“Estos primeros resultados sugieren que SBI-101 puede influir en una respuesta inmunitaria periférica que puede transmitirse al daño tisular local en órganos vitales, incluido el riñón. Este importante primer paso sienta las bases para estudiar cómo esta inmunoterapia puede repercutir en los resultados de los pacientes en ensayos más amplios”, concluye el doctor Parekkadan.

“Este estudio pone de relieve un posible enfoque clínico que podría cambiar el resultado de los pacientes que sufren una lesión renal aguda y son dependientes de la diálisis –añade el doctor Anthony Atala, editor jefe de ‘STEM CELLS Translational Medicine’ y director del Instituto Wake Forest de Medicina Regenerativa–. Estos resultados del ensayo clínico ponen de relieve el potencial curativo de las células madre mesenquimales y justifican la realización de nuevos estudios”.

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