Cólico nefrítico: síntomas, causas y tratamiento

Poco puedes hacer si aparece, de forma repentina, un cólico nefrítico, uno de los episodios más dolorosos que puede sufrir una persona. Lo que sí recomiendan los especialistas es que, al menor síntoma de cólico acudas al médico. Cuando se presenta, suele hacerlo de forma brusca e intensa localizándose en la región lumbar, en el costado, pudiendo ir acompañado de náuseas, vómitos, fiebre…Es un dolor tan agudo que nos deja paralizados y aunque nuestra primera intención será tomar cualquier calmante que tengamos en casa, esta solución no suele ser efectiva y muy probablemente, terminemos acudiendo a urgencias para recibir el tratamiento realmente eficaz por vía intravenosa. Por lo que se debe acudir al médico ante cualquier síntoma. Urólogos del Hospital Vithas Medimar (Alicante) te explican cuáles son las causas que pueden producir un cólico nefrítico para poder prevenirlas y qué hacer en caso de que aparezca o se tenga una mayor predisposición a sufrir este trastorno. También te hablamos del verano, una estación del año en la que se suelen producir más cólicos de este tipo.  

¿Por qué se produce el cólico nefrítico?

Las causas del cólico nefrítico son varias. Pero en la práctica la causa más frecuente, con gran diferencia, son los cálculos renales. El dolor del cólico nefrítico se produce después de la migración de un cálculo desde el riñón al uréter, que es el conducto que une el riñón con la vejiga, y siempre y cuando el cálculo produzca una obstrucción parcial o total en dicho conducto al paso de la orina, ya que en realidad lo que produce el dolor no es el paso del cálculo por el uréter, sino la dilatación del uréter por encima del cálculo cuando este se enclava. Por este motivo algunos pacientes expulsan cálculos urinarios sin dolor, ya que en ese caso, el cálculo ha migrado a través del uréter sin enclavarse y por tanto sin obstruir el paso de la orina.

¿Hay situaciones que aumenten el riesgo?

Las situaciones de riesgo que favorecen la presentación de un cólico nefrítico podrían reducirse a las siguientes.

En primer lugar, el calor: el cólico nefrítico tiene una incidencia de tipo estacional, con una mayor frecuencia en verano, donde la orina tiende a ser más concentrada por la sudoración y por ello, las sales que normalmente están disueltas en la orina están más concentradas, lo que favorece la formación de microcristales, que pueden agregarse y transformarse posteriormente en cálculos de mayor tamaño. De aquí la importancia de beber agua en abundancia para neutralizar estas circunstancias.

En segundo lugar: el reposo prolongado. En condiciones de reposo prolongado, las sales urinarias, ya mencionadas, van a precipitarse con mayor facilidad, dando lugar de la misma manera, anteriormente mencionada, a la formación de pequeños cristales, que pueden posteriormente agregarse hasta formar un cálculo. De aquí la recomendación de realizar ejercicio como prevención para la formación de cálculos urinarios.

Por último y en tercer lugar, beber poco. Aquellos pacientes que en su hábito de vida ingieren poca agua, están predispuestos a la formación de cálculos, ya que de igual manera las sales disueltas en su orina estarán muy concentradas y por tanto se favorece su precipitación y agregación, pasos previos necesarios para la formación del cálculo. Por lógica, de aquí nace la importante recomendación de una ingesta diaria adecuada de agua como forma de prevenir la formación de los cálculos.

¿Existen personas más predispuestas?

Presentan mayor vulnerabilidad aquellas personas que tienen algún tipo de enfermedad metabólica, la que va a determinar la presencia en orina de concentraciones elevadas de determinadas sales o sustancias que debido a su alta concentración y su baja solubilidad van a precipitarse en forma de cristales, que se agregarán y que posteriormente irán creciendo hasta formar un cálculo. Valga el ejemplo de pacientes que tienen gota por presentar un ácido úrico alto en sangre.

Estos pacientes pueden tener, no todos, el ácido úrico alto también en orina, y como este es muy insoluble en determinadas circunstancias, puede dar lugar a la formación de cálculos de ácido úrico. En general los pacientes que presentan algún tipo de enfermedad metabólica que genere cálculos van a tener cólicos nefríticos de repetición lo que motivará la sospecha médica de una enfermedad metabólica subyacente, y posiblemente requerirá de la realización de algunos estudios analíticos para su diagnóstico.

Síntomas de un cólico nefrítico

El síntoma primordial y necesario para el diagnóstico de cólico nefrítico es el dolor. Aunque puede haber algunas presentaciones atípicas del mismo, lo característico es que sea un dolor intenso, de presentación generalmente brusca, que no permite anticiparse, y localizado en el flanco correspondiente, irradiándose hacia delante y abajo, hacia la fosa iliaca, llegando incluso a los genitales, testículo homolateral en el hombre, o vulva en la mujer. Si bien es cierto, este dolor suele producirse de manera repentina, es decir, tiene un comienzo brusco que muchas veces no permite anticiparse.

Suele acompañarse el dolor con bastante frecuencia de síntomas de tipo digestivo como náuseas o vómitos, así como de síntomas de tipo urinario como un aumento de la frecuencia miccional, escozor al orinar y a veces orinas tintadas con algo de sangre. Es característica también la agitación e intranquilidad del paciente, ya que el dolor no cede con ningún tipo de postura que adquiera el enfermo.

Por tanto, los síntomas de un cólico nefrítico son: 

  • Dolor intenso
  • Dolor que aparece en la zona lumbar y que se irradia hacia el pubis 
  • Náusas
  • Vómitos
  • Sudoración 
  • Agitación 
  • Nerviosismo 

Cuál es el tratamiento de un cólico 

En primer lugar, hay que ir al médico o pedir cita a domicilio, ya que el diagnóstico debe ser rápido para evitar más dolor. Cuando el dolor es muy agudo, el facultativo administrará analgésicos, probablemente por vía intravenosa o intramuscular. 

Una vez en casa, cuando ya hemos pasado la fase más aguda, deberemos mantener calmado el dolor y para ello, podemos utilizar medios físicos, entre ellos el más efectivo será un baño de agua muy caliente que nos relaje y suavice el dolor. Al calor debemos añadir analgésicos orales, previamente prescritos, como son el paracetamol, metamizol o antiinflamatorios. Si el cálculo, piedra, es pequeña saldrá en unos días y habremos resuelto el problema, si por el contrario no puede salir debido a su tamaño debemos acudir al urólogo.

Si la piedra se resiste a salir actualmente disponemos de muchos medios para poder destruir el cálculo que son sencillos, rápidos e indoloros. La litotricia, una técnica indolora, que se realiza sin anestesia, y que consiste en generar ondas de choque para deshacer las piedras. Tiene dos variantes: endoscópica y externa, y los generadores de láser o electrohidráulicos.

Una vez libres del dolor y de la litiasis, tenemos que evitar la formación de un nuevo cálculo. Para ello es imprescindible realizar un estudio metabólico. Este análisis nos dirá el tipo de dieta, de agua o de medicación que realmente necesitamos. No nos fiemos de los remedios caseros ni de aquellos que no han sido científicamente demostrados.

¿Por qué se producen más cólicos en verano?

Como decíamos anteriormente, en esta estación del año, es común la aparición de ciertas patologías y cuadros clínicos asociados a aspectos como el calor y la deshidratación. Este es el caso del cólico nefrítico, que consiste en la aparición de los cálculos urinarios, un problema que se acrecienta en verano ya que se forman debido a una falta de ingesta de líquidos en épocas de extremado calor. “En verano, con el calor, es común que aumenten nuestras pérdidas de agua a través del sudor. El problema es que muchas veces no compensamos esa deshidratación con la ingesta de líquidos. Esto favorece que la orina se concentre y se produzca un aumento de la saturación de sales en la orina, generando estos cálculos también llamados litiasis o piedras”, explica el especialista, jefe de la unidad Urología del Hospital Universitario Sanitas la Moraleja. 

“Para prevenirlo, lo más importante es beber una mayor cantidad de líquidos”, quién además añade que lo ideal es “conseguir beber una cantidad diaria de líquido que haga que la orina sea transparente y nada amarilla”. “Si llevamos esa pauta al día, lo más probable que es evitemos todo tipo de formación de cálculos renales”, asevera el especialista de Sanitas. 

 Asimismo, es recomendable no abusar de la ingesta de bebidas como el alcohol, los refrescos, las bebidas muy azucaradas o el café, sobre todo cuando el consumo de estos productos se hace sustituyendo al consumo de agua. Esto puede favorecer la aparición de los citados cálculos. Por último, si se presentan algunos de estos síntomas, y ante la presencia de un cólico, el especialista señala que es imprescindible acudir a un especialista donde se realizarán las pruebas básicas para la detención de este problema. Estas pruebas consisten en una analítica en sangre de orina, una ecografía y, en caso de necesidad, un TAC.

Fuente: mx.hola.com

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