¿Qué es la dermatitis asociada a la incontinencia y cómo se trata?

Muchas personas que padecen incontinencia experimentarán dermatitis asociada a ella en un momento u otro, algo que es especialmente común en adultos mayores. La incontinencia se refiere a la incapacidad del cuerpo para controlar la liberación de orina o heces. Esta afección ocurre cuando la barrera protectora creada por la piel está dañada.

La exposición a las bacterias en la orina o los excrementos puede provocar síntomas dolorosos, como ardor y picazón. La dolencia afecta principalmente al área alrededor de los genitales, los muslos y el abdomen. Es importante que el médico revise cualquier zona que se sospeche afectada por esta condición y ayude a determinar la mejor manera de tratar tanto la incontinencia como la dermatitis. En la mayoría de los casos, es temporal y desaparecerá con tratamiento.

Cómo reconocerla

La piel sana funciona como un obstáculo entre los ambientes externos e internos del cuerpo. El doctor Lluís Puig Sanz, dermatólogo en el Servicio de Dermatología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona (@HospitalSantPau), en su artículo Dermatitis de contacto. Alergia e irritación, establece que la dermatitis asociada a la incontinencia puede erosionar este muro, causando síntomas graves e incómodos que incluyen un enrojecimiento, que varía de rosa claro a rojo oscuro, dependiendo del tono de la piel. También pueden ser habituales los parches de inflamación o un área grande y continua hinchada. Otras rasgos bastante habituales pueden ser la piel ardiente y firme, algunas lesiones, dolor o ardor.

Entre las partes del cuerpo que puede llegar a afectar se encuentran el perineo, los muslos superiores, las nalgas o el abdomen bajo, todas cercanas al aparato reproductor. Los pliegues labiales en mujeres y la ingle en los hombres también son muy característicos. La gravedad de los síntomas depende de varios factores, como la condición del tejido de la piel, la exposición a alérgenos e incluso es importante la salud general y, sobre todo, la nutrición del afectado.

Causas

La piel, cuando se expone regularmente a orina o heces, puede inflamarse. En muchos casos, esta condición es causada por un aumento en el nivel del pH e incluso por la creación de amoníaco por incontinencia urinaria y fecal. La erosión de la dermis por bacterias que descomponen las proteínas en las células productoras de queratina también puede ser un motivo.

Los intentos de limpiar el área pueden provocar esta inflamación debido a la sobrehidratación de la piel o a la fricción causada por almohadillas absorbentes u otros materiales, incluída la ropa interior y de cama. Incluso puede deberse a la limpieza frecuente de la zona afectada con agua y jabón, como también pueden llevar a padecerlo el aseo inadecuado de la parte expuesta o la aplicación de ungüentos gruesos.

Diagnóstico

A menudo, un doctor podrá hacer un diagnóstico después de revisar las zonas del cuerpo afectadas y ver el historial médico. Normalmente preguntará acerca de la incontinencia, y también explicará otros factores que pueden estar contribuyendo a esta afección. Si los síntomas no son claros o si existen factores atenuantes de salud, podrá descartar ciertas patologías similares como herpes, psoriasis, úlceras o eritrasma. Dependiendo de la causa, el profesional médico pueden hacer recomendaciones adicionales sobre cómo manejar la falta de control de forma efectiva.

Tratamiento

Históricamente, este problema se trataba limpiando las superficies afectadas con agua y jabón. Pero el jabón puede secar la piel, provocando inflamación, lo que puede llevar a dermatitis, por lo que ya no es una práctica de atención común. Lo más habitual es recomendar al paciente que use ropa de cama suave, que lave esa parte con un limpiador que equilibre el nivel del pH, añadir humedad a la piel con hidrogel o protegerla con productos que contengan óxido de zinc.

También es importante usar almohadillas absorbentes o de contención para controlar cualquier fuga de orina. Si se ha desarrollado una infección secundaria, el médico puede recetar un antibiótico tópico u oral.

Tratar la incontienencia

Los tratamientos para la incontinencia urinaria se basan en la causa del problema. Los de primera línea generalmente son los medicamentos, que presentan opciones como mirabegron, oxibutinina y tamsulosina, que relajan los músculos de la vejiga hiperactiva. Otra solución también pueden ser las cremas de estrógeno, que pueden fortalecer los tejidos debilitados en la uretra y la vagina y a menudo se prescribe para mujeres posmenopáusicas.

Otras alternativas pueden ser los pesarios o los insertos uretrales, en los cuales se colocan pesarios dentro de la vagina para apuntalar la vejiga y tratar la incontinencia de esfuerzo. Los insertos uretrales actúan como tapones para evitar fugas. El material de carga es otro recurso y se inyecta material, como colágeno, alrededor de la uretra. Esto ayuda a que permanezca cerrada para que la orina no se filtre ni acumule la pared de la uretra. Este procedimiento se realiza principalmente en mujeres, pero también se puede usar para tratar la incontinencia de esfuerzo en hombres.

La toxina botulínica tipo A, mejor conocida como bótox, se inyecta en el músculo de la vejiga, lo que hace que se relaje. Esto aumenta la capacidad de almacenamiento de orina de la vejiga. Un estimulador nervioso se recomienda principalmente para pacientes con incontinencia de urgencia severa. Después de ser implantado debajo de la piel, envía pulsos eléctricos a los músculos que regulan la vejiga.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s