En España, la prueba del antígeno prostático específico (PSA) se recomienda a hombres mayores de 50 años, o antes (40-45 años) si hay antecedentes familiares de cáncer de próstata.
Un nivel elevado de PSA puede indicar un problema en la próstata, desde prostatitis hasta cáncer de próstata. De ahí que provisionalmente sean muchos los que creen que la prostatitis es cosa de la vejez. Sin embargo, «puede aparecer prácticamente a cualquier edad, y es mucho más frecuente entre los 30 y los 50 años», hace hincapié el doctor Sven Petry, especialista del Servicio de Urología del Hospital Quirónsalud Torrevieja.
«A diferencia de la hiperplasia benigna de próstata o del cáncer de próstata, que suelen asociarse al envejecimiento, la prostatitis afecta con frecuencia a hombres jóvenes y de mediana edad, e incluso puede darse en varones menores de 30 años», añade.
La prostatitis es un conjunto de cuadros que afectan a la próstata y que no siempre tienen la misma causa, evolución ni tratamiento. La Asociación Española de Urología la define como una inflamación de la próstata y distingue cuatro tipos: prostatitis bacteriana aguda, prostatitis bacteriana crónica, prostatitis crónica bacteriana o síndrome de dolor pélvico crónico, y prostatitis inflamatoria asintomática.
De modo que si siente dolor, que es uno de los síntomas más característicos, es importante acudir al médico. «El dolor puede ir desde una molestia leve hasta un dolor incapacitante en el periné, el bajo vientre, los testículos o la región lumbar, que son las localizaciones más frecuentes. También puede sentir dolor o escozor al orinar y dolor tras la eyaculación», precisa el doctor Petry.
En el caso de las prostatitis agudas bacterianas, «el dolor aparece de forma repentina y severa», explica la Dra. Marina Álvarez Cortés, especialista del Servicio de Urología del Hospital Quirónsalud Málaga. Y ese dolor suele venir acompañado además de fiebre, malestar general y síntomas urinarios intensos.
«En el caso del Síndrome de Dolor Pélvico Crónico, el dolor persiste durante tres meses o más», añade la doctora Álvarez Cortés.
Otro síntoma es que tenga que ir frecuentemente a orinar durante la noche. Y se debe a que la inflamación prostática dificulta el adecuado vaciado de la misma. «No existe una cifra exacta, pero levantarse dos o más veces cada noche ya se considera anormal y merece una valoración médica, especialmente si se acompaña de dolor, escozor, urgencia urinaria o molestias pélvicas», recomienda el doctor Petry, que explica que hay pacientes con prostatitis crónica que pueden levantarse incluso cuatro o cinco veces por noche durante los periodos de mayor inflamación.
Además de los problemas urinarios y el dolor pélvico habitual, la prostatitis puede presentar síntomas que pueden, como explica la doctora Álvarez Cortés, «parecer ajenos a la próstata. Se trata de presencia de sangre en el semen, sangre en la orina, fiebre alta, escalofríos, náuseas, vómitos y dolores musculares similares a una gripe, alteraciones en la viscosidad del semen o retraso en su licuefacción y en los casos crónicos, alodinia, que son cambios en el sistema nervioso que pueden hacer que estímulos que normalmente no son dolorosos se perciban como tales en la zona pélvica».
Todo ello explica por qué la prostatitis en muchos casos impide o dificulte tener relaciones sexuales. Y es que la «prostatitis puede causar dolor eyaculatorio que puede ser tan molesto que condicione al hombre a evitar la actividad sexual. También es común la disfunción eréctil, eyaculación precoz y pérdida del deseo sexual», precisa la especialista, que añade que «el estrés, la ansiedad y la reducción de la confianza en uno mismo debido a la condición agravan estos problemas sexuales».
De hecho, aunque no siempre impide físicamente el acto sexual, el dolor y las disfunciones asociadas dificultan considerablemente poder llevar una vida sexual satisfactoria.
Altos niveles de PSA
En cuanto a si la prostatitis, una condición benigna, aumenta el riesgo de cáncer, ambos especialistas coinciden en que no hay evidencia concluyente. Pero es importante saber que la prostatitis puede hacer que los niveles de PSA en sangre se disparen, «lo que genera preocupación y puede en ocasiones obligar a repetir análisis o realizar pruebas complementarias para descartar otras patologías», recuerda el doctor Petry.
Por ello, «los protocolos actuales recomiendan esperar entre 6 y 8 semanas (y hasta 6 meses) después de que la inflamación haya desaparecido para repetir la prueba de PSA y obtener un resultado fiable», añade la doctora Álvarez Cortés.