Entre los cien tipos de cáncer conocidos está el de vejiga, del que poco se habla pero va en aumento a escala global por el envejecimiento de la población. Representa varios desafíos, uno de ellos la carencia de tratamientos. Desde los años 60 del siglo pasado únicamente ha habido quimioterapia, pero solo la mitad de los pacientes son candidatos y se mantienen con vida de 9 a 14 meses en promedio.
Para el resto, la expectativa de vida es menor a seis meses, afirmó María Teresa Bourlón, jefa del Departamento de Oncología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).
La especialista señaló que este panorama ya cambió con una nueva opción terapéutica que, hasta ahora, ha demostrado eficacia para una sobrevida de 3.5 años para 80 por ciento de los afectados, incluidos aquellos que no pueden recibir quimioterapia.
Los resultados del ensayo clínico se presentaron en el congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO por sus siglas en inglés), el cual es el foro más importante a escala mundial y en este año reunió a más de mil especialistas.
Bourlón participó en el Foro sobre Oncología organizado por el laboratorio farmacéutico Pfizer, donde destacó la importancia del estudio clínico para hacer frente a una enfermedad que va en aumento y para la cual no ha habido alternativas terapéuticas eficaces. Y es que, de quienes son tratados con quimioterapia y tienen buena respuesta, la mitad recae.
Alan Reyes Mondragón, líder clínico de cáncer genitourinario en el Hospital Zambrano Hellion del Tecnológico de Monterrey, comentó que la incidencia del cáncer de vejiga aumenta dos por ciento cada año, debido a que las personas viven más tiempo y hay una mayor oportunidad de daño genético que favorece el desarrollo de esta y otros tipos de neoplasia.
Por ahora, la de vejiga se ubica como en el lugar 11 en frecuencia a nivel nacional.
El desafío para los especialistas es que hasta 40 por ciento de los casos se diagnostican en etapa metastásica, es decir, cuando el tumor se ha extendido a otros órganos. Por lo tanto, la curación ya no es posible, indicó Bourlón.
Los afectados suelen desestimar los síntomas como dolor, urgencia y sangre al orinar, inflamación y dolor abdominal. Además desconocen que los principales factores de riesgo son el tabaquismo, la exposición al humo de leña y a otras sustancias tóxicas en el ámbito laboral.
El cáncer de vejiga es más frecuente en hombres y también se retrasa el diagnóstico por las condiciones previas de salud de adultos mayores que tienen diabetes, hipertensión arterial, daño cardiaco y/o renal.
Estas dos últimas son la causa de que no sean elegibles a la quimioterapia.
De ahí la importancia del reciente hallazgo que cambia el estándar de tratamiento, a fin de que desde el diagnóstico e incluso con metástasis, la primera terapia contenga la combinación de inmunoterapia Pembrolizumab con el anticuerpo conjugado Enfortumab vedotina, explicó Bourlón.
La eficacia está comprobada y debido a que la investigación continúa, en los siguientes años se sabrá si el tratamiento contribuye a lograr que el cáncer de vejiga mantenga su tendencia hacia ser un padecimiento crónico.