Ir al baño es una experiencia universal, pero la frecuencia con la uno orina varía enormemente entre personas. Hay quien pasa la noche levantándose varias veces y quien puede encadenar una jornada laboral entera sin pisar el baño. Según el urólogo Hamid Abboudi, del New Victoria Hospital de Reino Unido, esa diferencia puede decir mucho sobre nuestro organismo.
Abboudi explica que bebidas como té, café, alcohol o refrescos pueden hacer que vayamos más a menudo, porque “vuelven la vejiga más activa o más irritable”. A ello se suman condiciones médicas como infecciones urinarias, problemas de próstata, cáncer de vejiga, esclerosis múltiple o secuelas de un ictus, además del embarazo o el sexo de la persona.
Pero el factor más determinante es la edad. Nuestros hábitos cambian a lo largo de la vida.
¿Qué es “normal” según tu edad?
Los más pequeños pueden orinar entre 8 y 14 veces, cifra que baja a 6-12 en niños mayores. Si un niño va mucho más de lo habitual, las causas pueden incluir: ansiedad, consumo de cafeína, estreñimiento, alergias alimentarias, guantar demasiado tiempo, vejiga pequeña o alteraciones estructurales en vejiga o uretra
En adolescentes lo habitual es entre 4 y 6 veces, aunque durante la pubertad puede aumentar por los cambios hormonales. Si la frecuencia se mantiene elevada, podría deberse a: infección urinaria, diabetes, exceso de cafeína y, en casos muy raros, cáncer de vejiga
La mayoría de adultos menos de 60 años orina 5-8 veces durante el día y una vez por la noche. Las mujeres suelen ir más que los hombres: un estudio citado por Abboudi indica 5,6 veces al día frente a 4,8 en hombres. En mujeres, el embarazo y las infecciones urinarias son causas frecuentes de aumento de la frecuencia.
Con la edad y al superar lso 60 años, la vejiga retiene menos y los riñones funcionan de forma distinta. La nocturia (levantarse por la noche) es más común, y el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido señala que muchas personas mayores se levantan dos veces por noche. Además, los mayores suelen tomar diuréticos, que aumentan la producción de orina y en hombres, la próstata agrandada presiona la vejiga y aumenta las ganas de orinar.