Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el cáncer de próstata es la enfermedad más frecuente en los hombres de edad avanzada. Se presenta en 1 de cada 7 o 8 hombres a lo largo de su vida.
Particularmente, el informe de SEOM indica que la edad promedio del diagnóstico es de 65 años. Por eso, se recomienda comenzar con los chequeos anuales a partir de los 45 años.
A continuación, todos los detalles clave que todo hombre no debe ignorar sobre el cáncer de próstata. Aprende a identificar riesgos, prevenir y tratar la enfermedad de manera efectiva.
1. Qué es el cáncer de próstata
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades indican que el aparato reproductor masculino se encuentra integrado por el pene, los testículos, la próstata y las vesículas seminales.
La próstata es una glándula que se encuentra ubicada por debajo de la vejiga y delante del recto, y su finalidad es generar el líquido que forma parte del semen.
La próstata es similar en tamaño a una nuez y envuelve a la uretra, un conducto por el cual se vacía la orina de la vejiga.
La formación de células cancerosas en la glándula prostática es lo que se denomina como cáncer de próstata. Esta afección se produce de forma paulatina y puede demorar hasta 30 años desde el inicio de los cambios celulares hasta que el tumor toma el tamaño suficiente como para generar síntomas.
2. Síntomas posibles del cáncer de próstata
Los síntomas del cáncer de próstata pueden variar de un hombre a otro. Incluso, algunos varones pueden no presentar signos o señales de alarma, por esta razón se acentúa la importancia de hacer chequeos anuales a partir de los 45 años, a fin de tener un diagnóstico temprano.
Ahora bien, para diferenciar una hiperplasia prostática benigna del cáncer de próstata, es importante que todo hombre preste atención si tiene alguno o varios de estos síntomas:
1. Ganas de orinar con frecuencia, sobre todo por la noche.
2. Flujo miccional débil o interrumpido, o necesidad de hacer fuerza para vaciar la vejiga.
3. Sangre en la orina o en el líquido seminal.
4. Dolor o ardor al orinar.
5. Disfunción eréctil.
6. Molestias o dolor al estar sentado, debido a un aumento en el tamaño de la próstata.
Si el cáncer de próstata se ha diseminado puede experimentar:
1. Dolor en la espalda, las caderas, los muslos, los hombros u otros huesos.
2. Hinchazón o acumulación de líquido en las piernas o los pies.
3. Pérdida de peso sin razón aparente.
4. Cambio en los hábitos intestinales.
5. Fatiga.
3. Factores de riesgo del cáncer de próstata
Hay diversos factores de riesgo para el cáncer de próstata. Presta atención:
Edad: el riesgo incrementa altamente post 50 años de edad.
Historial familiar: tener un familiar cercano que tenga o haya tenido cáncer de próstata (padre o hermano) aumenta la probabilidad.
Etnia: los hombres afrodescendientes suelen tener mayores chances de desarrollar cáncer de próstata.
Dieta: una alimentación rica en grasas animales y con pocos vegetales puede contribuir a un riesgo de esta enfermedad.
Condiciones de salud: la obesidad y mantener un estilo de vida sedentario también se vinculan con el cáncer de próstata.
4. Exámenes médicos para detectar el cáncer de próstata
A la hora de examinar a los hombres en busca de cáncer de próstata, se puede optar por diversos métodos:
Antígeno Prostático Específico (PSA): análisis de sangre que controla los niveles de PSA, una proteína generada por la próstata.
Tacto rectal: el médico puede notar algunos cambios que dan sospecha de un cáncer de próstata. Estas alteraciones pueden ser nódulos o irregularidades en la superficie, aumento de la consistencia de la próstata o de una porción de la glándula prostática o inclusive cambios en los bordes de la próstata.
Biopsia: si los exámenes iniciales indican anomalías, una biopsia será la confirmación del diagnóstico.
5. Tratamiento y prevención del cáncer de próstata
El tratamiento depende del estadio y la agresividad del cáncer, pero hay diversas como control activo, extirpación de la próstata (prostatectomía), radioterapia, terapia hormonal o quimioterapia
En cuanto a la forma de prevenir esta enfermedad, la clave es mantener un peso saludable, pero además llevar una dieta rica en frutas, vegetales, granos integrales y baja en grasas saturadas.
Asimismo, es importante hacer ejercicio regularmente y es necesario limitar el consumo de alcohol y de tabaco. Y, por supuesto, es fundamental hacerse chequeos médicos de manera periódica.
6. Importancia de la detección temprana
La detección precoz del cáncer de próstata es la única manera de tratar esta enfermedad en sus primeras fases.
Esto es de gran ayuda siendo que, según indica la Asociación de Cáncer de Próstata, en los últimos 20 años se descubrió que un diagnóstico temprano es clave para incrementar en un 20% la supervivencia de los pacientes.