En invierno no estamos exentas de padecer cistitis, pero el verano es la estación en la que más riesgos corremos de sufrir esta dolencia porque aumenta la humedad en el área urogenital debido al calor y al sudor.
Los cambios de temperatura entre el agua de la piscina o la playa y el exterior, una mayor sudoración y la humedad de los bañadores favorecen el crecimiento de microorganismos y bacterias que afectan especialmente a la zona vaginal. En el caso de la cistitis, la mayoría está causada por la bacteria E coli.
Las infecciones urinarias no son graves a priori, pero es importante tratarlas a tiempo para evitar que se propaguen y que causen, así, una infección renal, más seria y dolorosa. El síntoma más común es sentir escozor o dolor al orinar y no es habitual que dé fiebre.
Desde Lanier Pharma explican que es pertinente acudir al médico para recibir tratamiento con antibiótico y, adicionalmente, recomiendan los nutracéticos (alimento o parte de un alimento que proporciona beneficios para la salud) para completar la acción del medicamento y añadir función preventiva.
Síntomas de la cistitis
José Antonio Valdés González, farmacéutico e investigador de productos naturales, detalla cuáles son las señales de alarma ante esta infección urinaria.
- Sensación de molestia o ardor en el momento de orinar.
- Dolor abdominal en la zona baja del vientre.
- Continua necesidad de ir al baño muchas veces durante el día, pero quedarnos con la sensación de querer orinar aún más.
- Presión o retortijones en la ingle o parte inferior del abdomen.
- En casos más crónicos, sangre en la orina. Para esto último, acudir al médico más cercano para recibir tratamiento.
- En contadas ocasiones, puede incluir fiebre, exceso de cansancio o temblores.
Cistitis, cosa de chicas
Las mujeres son las más propensas en sufrir esta infección de la vejiga por su anatomía, ya que tienen una uretra más corta y está más cerca del recto, en comparación a los hombres. Esto facilita el riesgo de entrada de bacterias a las vías urinarias, lo que puede desencadenar esta infección.
De hecho, una de cada cuatro mujeres españolas sufren infecciones urinarias una o más veces durante el año y el 50% la tendrá alguna vez en su vida. En la etapa de la menopausia es donde más casos de infecciones urinarias se encuentran, causadas principalmente por alteraciones hormonales y trofismo vaginal. Los hombres, en cambio, tienden más a la uretritis.
La doctora Silvia Gómez, autora del libro ‘ Universo microbiota’, explica en este post de Instagram que, además, las mujeres sexualmente activas tienen más riesgo de sufrir cistitis y las mujeres embarazadas, debido a la presión que el bebé ejerce sobre el sistema urinario.
Nueve claves para evitar la cistitis
- Bebe mucha agua: 2 litros como mínimo al día: tomar líquidos favorece la limpieza de tus vías urinarias mediante la orina, evitando así la aparición de bacterias que provocan la aparición de infecciones urinarias. Además, en verano salimos más, tomamos alcohol, y beber agua ayuda a eliminar residuos.
- No te aguantes el pis mucho tiempo. Así se reduce el riesgo de infección.
- No uses ropa interior muy apretada o sintética: una transpiración adecuada de la zona íntima también ayuda a evitar infecciones. Es importante usar ropa holgada y de tejidos transpirables, como el algodón.
- Evita el estreñimiento, ya que favorece las infecciones.
- Mantén la zona vaginal lo más seca posible después de la playa o piscina: llevar un bañador mojado durante muchas horas es el perfecto escenario para las bacterias que causan infecciones. Procura cambiarte de ropa después de estar en el agua.
- Usa jabones neutros para tu zona íntima: los jabones perfumados pueden causar irritaciones en esta zona sensible, aumentando el riesgo de que aparezcan bacterias.
- Higiene personal. Cuando vayas al baño límpiate la zona genital de delante hacia atrás para prevenir las infecciones.
- Ve al baño antes y después del sexo: es importante orinar una vez finalizado el acto sexual, ya que reduce la posibilidad de que bacterias queden alojadas en las proximidades de la uretra.
- Toma alimentos que inhiban las adherencias de las bacterias a la pared de la vía urinaria o su proliferación, como la D-manosa, un azúcar presente en frutas como el melotocón y las manzanas; un probiótico muy especifico, el Lactobacillus rhamnosus; y arándano rojo americano, que se encuentra en fruto fresco, deshidratado (parecido a las pasas), en zumos y en cápsulas, como complemento alimenticio. Explica Valdés que es muy importante, en el caso de estos complementos, que los tres ingredientes se presenten conjuntos, puesto que si no, a su juicio, «la formulación se queda coja y el tratamiento no es eficaz».